lunes, 6 de octubre de 2014

Diez mandamientos y un disparo.

Se cuela el frío punzante, tu ausencia revanándome las yemas de los dedos. Dos de whisky y una de azúcar al café.

Se han cerrado las puertas y se me han abierto diez frentes de guerra. 
Uno por cada mandamiento:

1. No actuarás pensando en el qué dirán.
2. No te excusarás con tu pasado.
3. Vivirás cada momento como si fuera el primero.
4. No desaparecerás y reaparecerás como si no hubiese pasado nada.
5. No fingirás indiferencia, si no quieres que los demás te traten con ella.
6. No te esconderás.
7. No permitirás que tus monstruos ganen.
8. No dispararás de lleno a tus sueños.
9. No confundirás sentirse solo, con querer estar con alguien.
10. No dirás 'te quiero', solo por follar.

Una puta disfrazada de vida, un camino bordeado de cipreses, demasiados baches para tan corta vida.

Más cigarros encendidos de tristeza, que  cuerpos encendidos de deseo.

Voy a negarme tres veces a ver si así escarmiento, a tientas la noche sabe mejor.
A tragos pequeños, abres la mano, ciento volando y tú atrapado dentro de ti.

Hay tantos bares abiertos, que he perdido la cuenta de cuántas miradas tristes, me voy a ir sin pagar todos los platos que he roto. 

No es más cobarde el que menos se atreve, sino el que más finge ser valiente.

Bloody.


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