martes, 16 de septiembre de 2014

Vértigo.

Estás a punto de llegar y yo de irme.
La única vez que un 'me voy' tuyo me hacía temblar bonito era cuando estabas dentro.

Me he despedido tantas veces que ya no sabría decirte adiós nunca más.
Y qué putada.

Voy a estar siempre, 
aunque no sé ni cómo,
ni dónde, ni con quién.
Espero, más con otros que sin mí.
Voy a estar en todas partes,
en tantas que no volverás a verme.
La condena es que yo a ti sí.
Voy a cambiarme de casa, de ciudad,
de vicios, espero también de recuerdos y de mes de Abril.

He llorado los vestidos que me quitabas como quien riega un campo de amapolas y me he pintado los labios para que no se note que te echo de menos, pensando en todo lo que te haría de más.

A estas alturas de la historia me ha entrado vértigo, no puedo tirarme al vacío, si vacío no eres tú.
 
Bloody.









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